Ante los últimos hechos de violencia que se vivieron durante la jornada de este lunes, en las inmediaciones de uno de los sindicatos de trabajadores del puerto de Valparaíso, el parlamentario no descartó solicitar al Ejecutivo, el envío de una ley corta que destrabe las movilizaciones.

Frente a las intensas movilizaciones y los fuertes incidentes que se han generado en las últimas horas, producto del conflicto portuario en Valparaíso, el senador Ricardo Lagos Weber, junto a parlamentarios de diversos sectores y el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, lamentó la violencia que se ha efectuado durante la última jornada en la Ciudad Puerto, señalando que “no es sólo tema de la violencia que se pueda ver en las calles, sino también de la fuerza que se ejerce de mala manera cuando alguien se tiene que sentar a conversar y abordar un conflicto de esta naturaleza”.

Respecto al fondo del conflicto, el parlamentario reiteró la necesidad de “pedirle al gobierno que sea aún más proactivo. Lo hicimos hace cuatro semanas, y le planteamos al gobierno que esto no es un conflicto local; el puerto de Valparaíso es un puerto nacional, el cual hemos visto que tiene planificaciones en otros planos. Espero que se sienten a conversar y que la empresa no se ampare solamente en sus estrechos criterios jurídicos, entendiendo que es un tema laboral y social, y pedirle a la autoridad que haga un esfuerzo mayor”, agregó.

Respecto a diversos planteamientos que apuntan a solicitar al gobierno el envío de una ley corta portuaria que pueda destrabar el conflicto con los trabajadores eventuales del Terminal Nº 1, Lagos Weber indicó que “si desde el parlamento podemos colaborar en esto, lo haremos; si es necesario un proyecto de ley corta, o hacer de garante, lo que sea, pero la disposición está, partiendo por el alcalde de Valparaíso y esta visión transversal que tenemos todos los parlamentarios. Es atribución del gobierno el proponer una ley que pueda poner recursos para resolver este tema, pero no es solamente la ley; está también la voluntad del concesionario, que hemos visto que le ha costado muchísimo sentarse a conversar con los trabajadores”.

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