El parlamentario reconoció la molestia que generó en parte de la Oposición, la decisión del Ejecutivo de apartarse del acuerdo que suscribieron más de 160 países de la ONU, y espera que la medida se revierta el próximo 19 de diciembre.

Tras la serie de cuestionamientos de fondo y forma que generó la decisión del gobierno de marginarse de la ratificación del acuerdo global de migración que suscribieron cerca de 160 países, durante la semana pasada en Marrakech, Marruecos, el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Ricardo Lagos Weber, reiteró su malestar por la repentina decisión del Presidente de la República en materia internacional, lo que se suma a una agenda de carácter aislacionista que ha encabezado el gobierno, a partir de la no ratificación del acuerdo medio ambiental de Escazú, iniciativa que fue liderada por Chile durante la administración Bachelet, pero que finalmente, fue desestimado su apoyo por la gestión actual.

Luego de sostener una entrevista este lunes, en Canal 24 Horas, el parlamentario reconoció que “lo que ha generado la molestia, es que el gobierno decidió apretar una tecla muy compleja que es la de la migración. En Chile, como en muchos otros países, hay ciudadanos que sienten inseguridad, se sienten incómodos y les asusta el tema de la migración. Pero pasa que un mandatario debe tener la capacidad de no sobregirarse en este tema, porque lo que dice es que el pacto global va a atentar contra la capacidad que tiene Chile de ordenar su casa, y eso es falso. Entonces, creo que un mandatario debe tener mayor responsabilidad en esto”, señaló el parlamentario, agregando que “él (el Presidente Sebastián Piñera) está dañando la política exterior de Chile para subir puntos porque está muy abajo en las encuestas, y eso es feo”, comentó.

En este sentido, Lagos Weber mencionó que “hay un tema que no deja de llamar la atención. Durante dos fines de semana seguidos, nos enteramos de cambios estructurales en la política exterior; Chile da un giro, se aleja del sistema multilateral y nos enteramos a través de un medio de comunicación escrito. Me parece que políticas de esa envergadura debieran ser comunicadas de otra forma. La cancillería queda en muy mal pie, porque esto se suma a lo que hizo el Presidente en septiembre, cuando no aprobó otro acuerdo multilateral en materia medio ambiental, como es el caso del Acuerdo de Escazú (…) El Presidente, quien tiene a cargo la conducción de la política exterior de Chile, puede hacer lo que estime pertinente, pero siento que hay que tener la capacidad de pararse ante los chilenos y explicar lo que se quiere hacer, no enterarse por los diarios”, afirmó.

“El acuerdo va a cambiar la situación de la migración, en la medida que Chile quiera cooperar, y eso lo hará al igual que Argentina, Alemania, Canadá, o cualquier país que esté firmando, en la medida en que todos pongan algo de sí; pero ellos lo harán voluntariamente, no porque los obligue el pacto, y es porque será concordante con las visiones domésticas que tome Chile”, agregó Lagos Weber, aclarando que si el gobierno decidiera firmar el pacto de Marrakech, “la política que está haciendo el gobierno en materia de colaborar en la gestión para el regreso de ciudadanos haitianos, la puede seguir haciendo perfectamente ¿Puede poner más exigencias?, las que quiera, y por eso es que son acuerdos de cooperación en que se dejan salvaguardados los derechos de Chile, cualquiera sea el gobierno, para hacer lo que entienda sea mejor en materia de migración. Estos son temas globales, por eso son necesarios estos acuerdos”, apuntó.

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